La doctrina espiritista sustenta la creencia de que estamos rodeados de multitud de espíritus, almas de los que ya fallecieron, que nos acompañan durante toda nuestra andadura vital; seres para nosotros normalmente invisibles que observan con atención cuanto hacemos y que, en ocasiones, parecen intervenir también para nuestro beneficio o desgracia. Y, si esto es …