= La logia Nauhcampatépetl =


En la capital de Veracruz, la ciudad de Xalapa, donde la historia y la modernidad de una pequeña ciudad se mezclan, existía una logia secreta conocida como «La Logia Nauhcampatépetl». Esta organización, fundada en el siglo XIX, se dedicaba a proteger y preservar los conocimientos ancestrales de los dioses nahuas.

La logia era un lugar donde los miembros se reunían para compartir sus conocimientos y habilidades, y para trabajar juntos en proyectos que beneficiaran a la humanidad a través de conocimientos ocultistas. El lugar era a unos 4,000 msnm aproximadamente en las faldas del Cofre de Perote. Cada madrugada del primer viernes de cada mes a las 3:33 a. m., se debía llegar caminando a través de la montaña sin tomar ningún sendero, camino o vereda, guiándose por las estrellas y el instinto, nada de celulares y aparatos electrónicos.

En Xalapa se había oído hablar de dicha logia entre voces, pero era más un mito o leyenda urbana que los jóvenes habitantes de la ciudad comentaban.

Se decía que se debían cumplir con ciertas habilidades físicas, mentales y psicológicas para poder formar parte de ella. La única forma de ingresar era a través del «llamado anónimo», que consistía en un mensaje en forma de carta que se le hacía llegar al candidato.

El escrito contenía un acertijo que indicaba el lugar aproximado en la montaña, con fecha de reunión de algún jueves para viernes; además, contenía las indicaciones explícitas: cómo llegar solo, caminando, y subir la montaña después de las 00:00 h del jueves en cuestión.

Memo, un joven informático de 33 años, había leído de la logia mientras investigaba la historia de Xalapa por la Internet dentro de un antiguo foro abandonado. Además, le interesaba conocer sobre sitios antiguos en los alrededores de la capital. Ya había visitado algunos conventos, ruinas arqueológicas, antiguas casas de la revolución, etc.; la curiosidad de su investigación fue tal que lo hizo visitar los principales museos de historia y antropología del estado, siendo el Museo de Antropología e Historia de la ciudad de Xalapa el lugar donde comienza esta historia.

El extraño encuentro

El extraño encuentro
El extraño encuentro

Era la mañana de un miércoles 24 de agosto cuando Memo despertó con las mañanitas de fondo que su fiel compañera Alexa le tocaba por su cumpleaños; había olvidado la fecha por completo, ya que su mente se había enfocado en los últimos meses en la investigación que estaba realizando sobre los lugares antiguos y vestigios de la región.

En su cama, pensando sobre su cumpleaños, de repente recordó que ese día tenía un evento muy importante en el Museo de Antropología de la ciudad de Xalapa, mejor conocido como Max, al cual debía asistir a una exposición especial con piezas nunca antes mostradas sobre la cultura mexica. Un arqueólogo importante de México visitaría la capital para dar dicha conferencia sobre los orígenes, significado e historia de Nauhcampatépetl (lugar de cuatro lados) o Cofre de Perote, como mejor era conocido.

Llegó al museo; para su sorpresa, había poca gente en el pequeño auditorio, pero eso no le importó; al contrario, lo vio como una oportunidad para estar lo más cerca del expositor y poder preguntarle al final una serie de dudas que tenía con respecto al tema de manera más personal.

La charla transcurrió de manera normal, con imágenes y una fluidez que emocionaron y deleitaron a Memo durante las 2 horas y media que duró dicha conferencia.

Al terminar, Memo se dirigió a una sala especial que se había acondicionado para mostrar las piezas nunca antes vistas. En el lugar se encontraba un miembro de la logia que lo había estado observando desde meses antes. Se trataba de un maestre de la logia Nauhcampatépetl, el cual se acercó disimuladamente mientras Memo observaba una de las piezas que se encontraba en el centro de la habitación y que le llamaba mucho la atención, pues ya llevaba varios minutos viéndola como si estuviera hipnotizado. Había pocas personas y una de las personas sería el maestro.

Mientras Memo observaba detenidamente  a través del cristal de la vitrina en forma de cubo que protegía una piedra con una especie de dibujo donde se podría ver una especie de cuadrado con flechas a su alrededor y dentro de él una montaña con una especie de camino atrasado encima de ella.

El extraño sujeto (maestre de la logia) se acercó a Memo y le dijo: —Extraña e interesante pieza, ¿verdad? —Memo, sin voltear a verlo, le contestó: —Claro, yo creo ver un mapa; quisiera poder sacarla del cubo de protección para poder examinarla mejor, pero creo que solo me conformaré con un par de fotografías.

El sujeto le respondió: —Extraños símbolos, extrañas piedras antiguas que han sido marcadas en el pasado por los antiguos ancestros con mensajes para ser descubiertas y descifradas por alguien en otros tiempos, en momentos exactos y para ciertas personas, es donde el presente se conecta con el pasado, con nuestros antiguos maestros. Si tanto deseas descifrar ese mensaje, haz  uso de tu intuición y voluntad; si el mensaje es para ti, lo podrás ver.

Sin más, el extraño señor se apartó y salió en silencio de la habitación. En ese momento, Memo salió de su trance, en el cual parece estar inmerso tras tomar más de cinco fotografías de manera automática desde distintos ángulos de la piedra.

Cuando alzó la mirada buscando al hombre que le hacía plática, descubrió que ya no estaba y solo alcanzó a ver cómo desaparecía tras la puerta principal que yacía al otro lado de la sala.

Memo se percató de que había un papel en forma de papiro enrollado en la puerta de la habitación, el cual recogió pensando que era algo que el sujeto que había estado ahí se le había caído. Lo recogió y, antes de salir corriendo tras el extraño, se dio cuenta de que el extraño papiro estaba enrollado y sellado a la antigua con cera negra y con el mismo símbolo que había fotografiado en la piedra que tanto le había llamado la atención sobre todos los demás objetos.

La invitación

La invitación
La invitación

Por alguna extraña razón, Memo no quiso abrir dicho papiro en ese momento; le intrigaba el contenido y el extraño sello grabado en la cera; sin embargo, prefirió esperar hasta su casa para poder ver el contenido de manera más tranquila, además de que le urgía llegar a su casa para poder ver las fotografías que acababa de tomar de la piedra e intentar descifrarla.

Llegó a su casa y lo primero que hizo fue descargar las fotografías de su teléfono a su computadora para poder analizarlas mejor. Había pasado aproximadamente dos horas analizando la fotografía; había perdido la noción del tiempo y olvidado checar el papiro que había encontrado.

En eso reaccionó y recordó que el símbolo de la piedra era el mismo símbolo que tenía el papiro y en ese momento se acordó de él, lo cual, con un sobresalto, lo hizo correr hacia su mochila y lo sacó, con las manos temblorosas por la extraña coincidencia; lo abrió cuidadosamente y lo empezó a  examinar.

El papiro además contenía otro más con la famosa invitación a la logia de Nauhcampatépetl que se suponía que era una leyenda urbana o un mito; estaba escrito con tinta negra y en un papel viejo pero de buen grosor. En el papiro se encontraban indicaciones de la fecha y hora para poder asistir a una reunión en un lugar cerca de las faldas del cofre de Perote. Un tanto incrédulo, pensó que era una broma, pero las coincidencias eran demasiadas. —¿Quién se había tomado tanto tiempo en poder hacer algo tan laborioso en forma de broma? —se dijo a sí mismo.

Esa noche Memo no pudo dormir, ya que no podía sacar de su cabeza la idea de la invitación; no sabía si aceptarla, no sabía si era una broma o si a lo mejor no era para él. Pero al final la curiosidad de ir y aceptar la invitación ganaron.

Se percató de que la invitación era para el día siguiente. Además, recordó las palabras del extraño sujeto que no alcanzó a ver y con el que platicó por unos minutos mientras observaba los extraños grabados en la piedra que tanto lo habían cautivado.

En busca del sendero y la llegada

En busca del sendero y la llegada
En busca del sendero y la llegada

Sin más, Memo decidió ir; estaba fascinado por la idea de unirse a una mítica logia que compartiera sus conocimientos, intereses y valores. Sin pensarlo dos veces, esa noche tomó su camioneta a las 11 pm para llegar aproximadamente a las 0:00 h al inicio del camino principal que lleva hacia el Cofre de Perote. Era una noche muy fría y sabía que la caminata no iba a ser fácil, pues le esperaba un largo camino tortuoso entre la altura, el frío, los árboles, animales, oscuridad y silencio.

Sin embargo, recordó que en la invitación decía que una de las pruebas, aparte de la física, era la prueba de determinación y voluntad para sopesar cualquier inconveniente y cumplir cualquier objetivo propuesto.

Por un momento durante el camino, Memo sintió temor; incluso llegó a pensar que tenía principios de un ataque de ansiedad, pero logró controlarlo cuando cerró sus ojos, se sentó en posición de loto y se puso a respirar lenta y profundamente.

En ese momento, dentro de sí escuchó una voz que decía: —Vas por buen camino, solo sigue tu instinto.

Tras 3 horas de caminata a través de árboles y pendientes que parecían no tener fin y sin un camino fijo que lo llevara a algún lado, cuando de pronto se encontró con un extraño sendero en medio del bosque con unas pequeñas antorchas que estaban clavadas en el suelo junto a piedras con el mismo grabado del sello. Fue ahí cuando Memo entendió que estaba más cerca del lugar de reunión.

Miró su reloj analógico y la hora que le marcaba era a las 3:03 am. Caminó otros 10 minutos por el extraño sendero hasta que se encontró con el supuesto fin del camino; no había más que la barranca, pero del lado izquierdo había unos arbustos enormes, como si alguien los hubiera puesto ahí. Los examinó con cuidado y se dio cuenta de que estaban tapando algo; poco a poco fue quitando uno a uno hasta descubrir la entrada a una pequeña cueva que no se veía a simple vista.

Entró y, al caminar unos cuantos metros, Memo encontró una puerta de madera vieja con un símbolo cuadrado señalando en las 4 direcciones grabado en ella. Golpeó la puerta y un hombre alto y delgado con ojos penetrantes lo recibió.

Hola, ¿qué deseas? —le preguntó el hombre.

—He venido hasta aquí por una mezcla de intuición, voluntad y una extraña invitación —respondió Memo con determinación.

El hombre lo miró de arriba abajo antes de asentir.

—Muy bien, si estás dispuesto a pasar por las 4 pruebas, te llevaré ante el consejo. Pero ten en cuenta que no hay vuelta atrás una vez que comiences.

Memo asintió y el hombre lo llevó a una habitación oscura donde le dio un pergamino con las instrucciones para la primera prueba.

Las pruebas

Las pruebas
Las pruebas

La prueba de la Sabiduría

La primera prueba consistía en responder a una serie de preguntas sobre la mitología mexica. Memo se sentó en una mesa y comenzó a leer las preguntas. Después de una hora, entregó sus respuestas y el hombre lo llevó a otra habitación.

Has pasado la primera prueba —le dijo el hombre—. La segunda prueba ya la has pasado; es la «prueba física» al venir hasta acá respetando las instrucciones de llegar caminando sin ningún tipo de ayuda como brújula, teléfono celular o GPS.

La prueba de la valentía

Consiste en introducirte en un laberinto dentro del cual tiene 4 caminos, pero solo uno es el que te llevará a la habitación del silencio; ahí tendrás que sentarte en el centro de la habitación y donde enfrentarás tus miedos y peores pesadillas.

Memo recorrió el laberinto y, tras un tiempo, llegó a una extraña habitación totalmente oscura. Ahí se enfrentó y superó obstáculos para llegar al centro, donde encontró una pequeña vela frente a un espejo de obsidiana, que al mirarlo vio su verdadero rostro. Sintió como si el tiempo se detuviera mientras miraba fijamente el rostro que reflejaba el espejo de obsidiana; por su cabeza pasaron miles de cosas, recuerdos, temores, decepciones, etc., que interpretó como el verdadero reflejo de su alma. De repente, se escuchó una voz que le dijo: —¿Estás dispuesto a enfrentar tus demonios y a unirte a nuestra causa?

Memo asintió y se encendieron dos antorchas que conducían hacia un camino que conectaba con otra habitación.

La prueba de la lealtad

Memo había llegado a la cuarta y última habitación, donde se encontró con una escena terrorífica: había un anciano miembro de la logia hincado con las manos atadas y los pies a punto de ser ejecutado por un sujeto que tenía un pasamontañas negro y lo apuntaba con una pistola.

Memo pensó que alguien había encontrado lugar e intentaba robar las pertenencias de la logia; sin pensarlo dos veces, saltó sobre el hombre para intentar quitarle la pistola; sin embargo, el hombre logró someterlo y lo tumbó cerca del otro miembro de la logia. Memo pensó que era al fin, pero cuando sintió que el extraño sujeto iba a disparar, se abalanzó sobre el anciano… Memo sintió un fuerte golpe en su espalda que lo dejó helado, pensando que había sido herido por una bala.

Has pasado la prueba —le dijo el hombre con el pasamontañas que sostenía el arma—. Ahora, debes enfrentar al consejo y demostrar tu valía para unirte a nuestra logia.

Memo se sintió nervioso, pero sabía que estaba listo. Entró en la sala del consejo y se enfrentó a los miembros de la logia, que lo miraron con ojos penetrantes.

Lo estaban examinando con la pura mirada, pero esa mirada era diferente al resto de las miradas que él conocía y había visto; sentía como si ellos vieran a través de su alma, como si leyeran sus pensamientos y recuerdos.

Aceptación

La aceptación
La aceptación

—¿Qué deseas unirte a nuestra logia? —le preguntó el líder del consejo, un hombre anciano que parecía ser el más viejo de todos.

—Quiero aprender y proteger los conocimientos ancestrales de los dioses aztecas —respondió Memo con convicción.

El consejo se miró entre sí y asintió.

—Bienvenido a la Logia de Nauhcampatépetl —dijo el líder, mientras le entregaba una piedra negra de obsidiana con el grabado del sello de la logia sujeta a un colgante.

Al final, Memo entendió el significado del extraño cuadro con las flechas en cada una de sus caras; significaban cuatro pruebas, cuatro acciones, cuatro momentos, una conexión entre el pasado y el futuro. Mismo que lo llevó a formar parte de esa logia a la cual estaba predestinado desde sus ancestros.

Las siguientes aventuras, pruebas, investigaciones, viajes y descubrimientos son otra historia…

Fecha: 30-04-2026 / 03:33
Ilustración: Generada por Nano Banana 2
Autor: G∴ C∴

= Acerca del autor =

De día soy Maestro en Redes y Telecomunicaciones, Ingeniero en Sistemas Computacionales y Desarrollador Frontend e Investigador de Fenómenos Forteanos por la noche. 🧑🏻‍💻👾👽🛸
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