Nota: Esta publicación es un extracto del libro “Las apariciones marianas” de Salvador Freixedo, 1985, Editorial Posada, México.

Para estar claros desde un principio con el tema que vamos a tratar, explicaremos qué entendemos cuando usamos la palabra «aparición». Y lo explicaremos tal como lo suele entender el pueblo. Una aparición es la visión que un ser humano tiene de una persona o de un ser no natural o que de alguna manera no es de este mundo.
Aunque las visiones o apariciones, tal como veremos enseguida, pueden ser de todo tipo de entidades (y hasta de animales y objetos), el término «aparición» se suele emplear con más frecuencia cuando se trata de seres con forma más o menos humana y de alguna manera inteligentes.
Las apariciones que más nos interesan suelen tener ciertas circunstancias concomitantes que trataremos de resumir:
- Suelen mostrarse rodeadas de un halo de luz o con una luminosidad que hace que el que las contempla las distinga enseguida de la contemplación normal de una escena o persona de este mundo.
- Aparte de esta luminosidad, suelen venir acompañadas de otras circunstancias (sonidos, música, colorido, aromas, etc.) que acrecientan aún más el asombro del testigo.
- Este suele sentirse inundado internamente de una vibración o de una presencia que lo enajena por completo. Ante una aparición, el humano siente que está en presencia de algo que no es humano o que por lo menos no es del nivel de existencia en que nos movemos los humanos.
- Su mente suele ensancharse repentinamente conociendo cosas que antes no conocía y su cuerpo suele sentirse invadido, bien sea por una ola de felicidad —si la visión es de algo agradable—, o de terror —cuando lo contemplado es negativo—.
- Las apariciones, sobre todo cuando suceden por primera vez, suelen darse más frecuentemente cuando la persona está en un estado de reposo o apartada del bullicio y de la multitud.
- Otro de los elementos que suelen estar presentes en casi todas las apariciones es el «mensaje». Es decir, la persona o entidad que se presenta le da al ser humano un mensaje. Más tarde hablaremos más en detalle sobre las circunstancias y el contenido de estos mensajes.
- Cuando la aparición es breve y de una forma superficial, no suele hacer mella en la personalidad del que la experimenta; pero cuando es larga, profunda y, sobre todo, repetida, suele dejar profundas huellas en el psiquismo del humano, que muy frecuentemente cambiará totalmente su manera de ser y de actuar.
Naturalmente que, antes de proseguir, habrá que hacer una gran distinción entre las apariciones o visiones puramente subjetivas y las apariciones objetivas, que son las que nos interesan en este libro.
Las primeras, incluidas entre ellas todo tipo de alucinaciones, son únicamente un producto de la mente, sin ninguna realidad objetiva, y suelen darse con más frecuencia en personas con psiquismos anormales. Sin embargo, hay que reconocer que personas dotadas de un psiquismo normal o de un temperamento completamente equilibrado, en ocasiones también son víctimas de este complejísimo fenómeno.
Por supuesto que este tipo de visiones, propias de esquizofrénicos y otros psicóticos (que los psiquiatras tienen relativamente bien estudiadas y más o menos bien catalogadas), no nos interesan en este libro, por más que tengamos que referirnos a ellas en más de una ocasión debido al gran parecido que suelen tener con las que nos interesan.
“No somos nada si no admitimos que lo que se aparece no es necesariamente lo que dice ser. Una apariencia luminosa, una voz dulce, un mensaje de paz… eso puede ser una trampa.” —Salvador Freixedo
Las apariciones o visiones que nos interesan son aquéllas que no dependen de la mente del que las tiene o padece, sino que provienen de fuera de él y muchas veces ocurren totalmente contra su voluntad; no solo sin haberlas buscado directa ni indirectamente el vidente, sino habiendo hecho todo lo que estaba en sus manos para que no se diesen.

Y antes de seguir adelante, tendremos que decir que este fenómeno de las apariciones hace ya tiempo que ha sido estudiado muy seriamente. De hecho, uno de los mejores estudios fue realizado ya el siglo pasado, en 1886, por Gurney, Podmore y Meyers, de la Society for Psychical Research de Londres, quienes publicaron un excelente libro titulado «Phantasms of the Living».

Otro gran estudio hecho sobre el mismo tema fue el de G. N. M. Tyrrell, quien en 1943 publicó un libro titulado «Apparitions». Aunque no estoy de acuerdo con la manera que Tyrrell tiene de explicar las apariciones que a nosotros más nos interesan en este libro, tengo que reconocer que su estudio del tema es totalmente metódico y muy científico.
Tyrrell divide las apariciones en cuatro clases:
- 1) Las experimentales.
- 2) Las de momentos críticos (incluyendo en estas las del momento de la muerte).
- 3) Las post mortem.
- 4) Las de fantasmas (que suelen suceder en las llamadas casas encantadas).
Para él, la mayor parte de las apariciones son «percepciones creadas para expresar ideas». Creo que esta definición es buena para explicar muchas apariciones, pero de ninguna manera las puede explicar todas.
Conclusión del editor
Tema muy complejo que abordó de manera excelsa quien en vida fuera exjesuita, Salvador Freixedo, a través de su libro “Las apariciones marianas” en los años 80. Este hombre estaba avanzado a su tiempo en cuanto a ideas y pensamientos sobre el fenómeno ovni, las apariciones marianas y otros temas que abordó en sus libros a lo largo de su vida.
Este fue el primer libro que leí sobre el tema, allá por el año 2008, y debo confesar que la primera impresión que me dio fue apabullante, ya que muchos conceptos e ideas sobre el tema no me habían pasado por la cabeza; sin embargo, tenía una vaga idea sobre el tema (de esas que desarrollamos “inocentemente”) cuando desconocemos algún tema, además de que hasta cierto punto me dio explicación a ciertas experiencias vívidas relacionadas con el tema.
Debo agradecer al gran maestro Salvador, donde quiera que esté, por la forma controvertida y escéptica como abordó el tema en su libro, ya que, por así decirlo, “me abrió los ojos” e invitó a pensar más allá de las explicaciones “cuadradas” que se le daban a estos fenómenos, sobre todo desde el ámbito religioso.
A mis 40 años debo confesar que concuerdo totalmente en que las apariciones no son manifestaciones divinas, sino fenómenos de origen desconocido, muy probablemente para manipular y aprovechar la fe humana para encaminarla hacia algún objetivo que desconocemos.
De igual manera, estoy de acuerdo en que muchas de las características durante las apariciones son similares o iguales a las que se manifiestan durante los encuentros con visiones no humanas relacionadas con el fenómeno ovni.
Por lo tanto, llego a la conclusión de que su origen no es espiritual, al menos en su mayoría.
G∴ C∴
Referencias
- FREIXEDO, SALVADOR, (1985), LAS APARICIONES MARIANAS, CAPÍTULO 1, ¿QUÉ ES UNA APARICIÓN?, CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO, EDITORIAL POSADA.
- IMAGEN DE LA PORTADA GENERADA POR IA NANO BANANA 2.
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