= El demonio negro =


Nota: Esta publicación es un extracto del libro “Mexican Monsters: The Cryptids and Legendary Creatures of Mexico”, del autor Robert Bitto (ver referencias)

  • Otros nombres: The Black Demon.
  • Descripción: Tiburón gigantesco, de más de 10 metros de largo.
  • Hábitat: Mar de Cortés (también conocido como golfo de California).
  • Estimaciones de población actual: Desconocida, posiblemente menos de 6.
  • Primer avistamiento: Mediados del siglo XX.

Era un frío día de invierno en Londres. Corría el año 1564. El comerciante marítimo inglés John Hawkins acababa de regresar de un exitoso viaje comercial que lo llevó desde la costa de África occidental hasta las colonias españolas del Caribe y Sudamérica. Hawkins ganó una cantidad considerable de dinero para sus inversores londinenses y, en aquel día de invierno de 1564, se arrodilló ante su reina, la severa Isabel I, quien le concedió un barco de 700 toneladas para continuar con sus hazañas comerciales.

Tras varias exitosas empresas comerciales al Nuevo Mundo, la reina finalmente lo nombraría almirante y luego caballero por la valentía demostrada durante la derrota inglesa de la Armada Española en 1588. En 1567, Hawkins se embarcó en su tercer viaje, que lo llevó desde África occidental hasta la costa de la península de Yucatán y a los asentamientos españoles en el actual estado mexicano de Veracruz. Mientras navegaban por las aguas que rodean Yucatán, Hawkins y su tripulación se encontraron con un gran pez carnívoro que nunca antes habían visto. Cuando Hawkins preguntó a los lugareños el nombre de esta extraña bestia acuática, un indígena maya respondió “xoc”, que era el nombre del gigantesco pez en la lengua maya yucateca.

Cuando Hawkins y su tripulación regresaron a Inglaterra en 1569, los marineros ingleses añadieron una nueva palabra a su creciente léxico: “tiburón”. La palabra utilizada para describir una criatura que no se veía en las aguas que rodean Gran Bretaña sería quizás la única palabra en inglés con orígenes en un dialecto maya. Pocos angloparlantes conocen las raíces mexicanas de la palabra “tiburón” o cómo se incorporó al inglés cotidiano

Existen muchas variedades de tiburones tanto en las aguas del Pacífico como del Caribe que rodean México. En el extremo opuesto del país a los primeros encuentros ingleses con tiburones, existe una historia de terror que solo recientemente ha captado la atención. En las aguas del golfo de California, también conocido como el Mar de Cortés, entre la península de Baja California y el estado de Sonora, se dice que acecha una criatura oscura y gigantesca. Durante generaciones, los pescadores han contado historias de El Demonio Negro, o en español, “The Black Demon”, un tiburón enorme y agresivo que vuelca barcos, ataca ballenas y se traga leones marinos de un solo bocado. ¿Es esto solo una gran “historia de pescadores”, o podría existir una especie de tiburón gigantesco previamente desconocida en las frías profundidades del mar de Cortés?

De los más de 400 tipos de tiburones que existen en la Tierra, solo 10 representan algún peligro para los humanos. Como depredadores alfa, los tiburones tienden a generar mucho miedo, aunque los ataques de tiburones a personas son muy raros. En 2012, un gran tiburón blanco de 6 metros de largo y 907 kilogramos fue abatido en el Mar de Cortés, cerca de la ciudad costera de Guaymas, y fue uno de los grandes tiburones blancos más grandes jamás vistos en la costa mexicana. Se dice que el tiburón demonio negro es dos o tres veces más grande que este gran tiburón blanco y supuestamente pesa entre 22.700 y 45.400 kilogramos. Imagínese un tiburón del tamaño de un autobús escolar que pesa lo mismo que entre 8 y 10 elefantes, con una cola gigantesca, más grande que la de la ballena más grande del océano.

Aunque ha habido numerosas historias y relatos intergeneracionales sobre el tiburón Demonio Negro, no ha habido incidentes verificables de ataques reales. Ningún periódico local ha publicado historias sobre la criatura con nombres verificables y fechas de supuestos ataques. Los relatos dicen que el tiburón ataca embarcaciones de tamaño mediano y luego se retira a las profundidades del mar, que pueden llegar a menos de 3.000 metros en el Golfo de California. Los restos de ballenas parcialmente devoradas que aparecen en la costa se citan a menudo como prueba de la existencia del tiburón.

El demonio negro.

El demonio negro.

Un testimonio ocular frecuentemente citado en la literatura sobre esta criatura proviene del pescador deportivo estadounidense Erick Mack, quien navegaba frente a la costa de Baja California en julio de 2008 cuando tuvo su encuentro con este gigantesco pez. Mack lo describe como de unos 15 metros de largo, de color oscuro y con una enorme aleta trasera.

La criatura golpeó y sacudió su embarcación, levantó la cola y se sumergió rápidamente. Mack nunca volvió a ver a este enorme pez, pero su historia recibió el apoyo de los lugareños y llamó la atención de la serie de televisión “Monster Quest”, que envió un equipo de filmación al Mar de Cortés para investigar. El equipo se instaló cerca de la isla Lobos, aproximadamente a un cuarto de la costa este de Baja California. Después de días de investigación y filmación, el programa “Monster Quest” no encontró nada. Transmitieron sus hallazgos el 18 de marzo de 2009 durante su tercera temporada en un episodio llamado “Mega Mandíbulas”.

Algunos criptozoólogos afirman que el gigantesco tiburón negro de México podría ser un megalodón, una especie de grandes tiburones prehistóricos que vivieron en los océanos desde hace 23 millones hasta 2.6 millones de años.

El megalodón tenía dientes de 7 pulgadas de largo y una fuerza de mordida de entre 24,000 y 40,000 libras, más de tres veces la de un T-Rex. La longitud promedio de un megalodón era de aproximadamente 35 pies. El Demonio Negro encaja bien con la descripción del megalodón, aunque algunos relatos de pescadores dicen que el tiburón mexicano podría ser incluso más grande que el megalodón

El paleontólogo mexicano Roberto Díaz Sibaja, en su blog “Paleos: La historia de la vida en la Tierra” ofrece una explicación de lo que le sucedió al gigantesco pez prehistórico.

Comentario del editor

En pleno 2026, los seres humanos apenas hemos explorado alrededor del 5% de los océanos del mundo, y se calcula que de las profundidades marinas solo conocemos un diminuto 0.001%, por lo que es normal que sigamos sorprendiéndonos de vez en cuando con el descubrimiento de nuevas especies, sobre todo en las zonas abisales.

También sucede mucho que especies marinas creídas en extinción por miles de años resultan estar vivas en ese vasto submundo acuático; de igual manera, se siguen hallando especies catalogadas como míticas, pero que resultan ser ciertas (tal es el caso del calamar gigante), del cual en 2004 se obtuvieron las primeras fotografías y en 2012 el primer video.

Sin mencionar los avances con los submarinos que descienden hasta 10,928, récord actual por el DSV Limiting Factor, donde han descubierto numerosas especies que viven en los abismos.

Numerosos registros de bestias y monstruos marinos arrojados por el mar han sido descritos a lo largo de la historia, de igual manera que se han relatado los encuentros con dichos seres por marineros desde la antigüedad.

Por eso debo mencionar que la criptozoología está más cerca de la biología si hablamos de los océanos en nuestro planeta; debemos tener la mente abierta a nuevos descubrimientos, aun si desconocemos este maravilloso mundo por descubrir.

G∴ C∴


Referencias

  • Bitto, Robert, (2019), Mexican Monsters: The Cryptids and Legendary Creatures of Mexico, The Black Demon, Estados Unidos, Publicación Independiente.
  • Imagen generada con Nano Banan 2 IA.

= Acerca del autor =

De día soy Maestro en Redes y Telecomunicaciones, Ingeniero en Sistemas Computacionales y Desarrollador Frontend e Investigador de Fenómenos Forteanos por la noche. 🧑🏻‍💻👾👽🛸
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