Sinopsis
Seguramente usted ha oído hablar del lince y del águila, esos animales cuya extraordinaria capacidad de visión se ha vuelto proverbial. Y seguramente usted, detrás de los cristales de sus anteojos, mientras observa el mundo, borroso y lejano, los envidia secretamente. ¿Cómo lograr una visión más clara y aguda sin tener que recurrir a esas “ventanas”, que si bien nos dan una mayor personalidad (eso dicen por piedad los que nos mien-ten) nos van, en cambio, debilitando el don más necesario que poseemos?
¿Qué defectos visuales padece usted? Más de alguno quizás, provocado por cansancio o por malos hábitos de lectura. Si sus ojos se irritan con frecuencia, si sus párpados se inflaman o si tiene frecuentes jaquecas, estos son los síntomas de algún mal ocular y de que necesita unos nuevos anteojos, esos “pesados” enemigos inseparables suyos
¿Es posible desprenderse de ellos? Sí, nos lo contamos. Aun los miopes de un grado mayor pueden dejar de usarlos y recuperar de paso su agudeza visual. Porque los anteojos no corrigen los defectos visuales; solo ayudan a ver mejor temporalmente… y a agravar los problemas debido a que los ojos se convierten en esclavos de esos administradores.
Astigmatismo, miopía, hipermetropía, estrabismo… Millones de personas de todas las edades padecen astigmatismo y otros males.
¿Es posible curarse usted mismo de todas estas enfermedades?, aprenda el sencillo arte de ver bien.
Sumario ∴ / Δ
- Advertencia
- Descubrimiento
- Las reglas fundamentales
- Causas de cansancio
- Tres buenos hábitos
- ¿Cuál es su molestia?
- cómo se debe leer
- Los ojos y la luz
- La Jaqueca y los ojos
- Reglas generales de tratamiento
- Cansancio ocular sencillo
- Vista lejana
- Vista a media edad
- Miopía
- Astigmatismo
- Ojos torcidos
- Catarata
- Glaucoma
- Ojos inflamados
- Apéndice. Estructura y funcionamiento natural de la vista
- Bibliografía
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