En 1968, Salvador Freixedo era un sacerdote jesuita, no de sacristía, sino apegado al pueblo, con «olor a oveja», como casi medio siglo después acuñaría el papa Francisco, para escándalo de algunos. Su discrepancia con ciertas cuestiones de la Iglesia le llevaron a publicar Mi Iglesia duerme, un libro que él definía como «no apto …
Biblioteca Enigmas Información sobre fenómenos forteanos