"Estimo que el estadio común y absurdamente denominado -existencia-, común y absurdamente denominado -existencia- es una corriente, una onda o un pasaje de la negatividad a la positividad, y el intermediario entre los dos." — Charles Fort
En 1968, Salvador Freixedo era un sacerdote jesuita, no de sacristía, sino apegado al pueblo, con «olor a oveja», como casi medio siglo después acuñaría el papa Francisco, para escándalo de algunos. Su discrepancia con ciertas cuestiones de la Iglesia le llevaron a publicar Mi Iglesia duerme, un libro que él definía como «no apto …