= La punta del iceberg =



Título: La punta del iceberg
Autor/es:
Editorial:
Género/s:
Edición: 1° Ed.
Año: 2000
País: España
Idioma: Español
Páginas: 211 pags.
Estado: Completo
Clasificación: eBook
Tipo: Texto plano, Escaneo (OCR), Escaneo (imágenes)
Extensión: pdf, epub
Tamaño: 53.0 MB

Sinopsis

Desde que elegí la investigación ovni como el eje y objetivo de mi vida, he ido reuniendo decenas de casos de encuentros cercanos con los tripulantes o pilotos de estas naves.

En estos momentos, y solo en lo que a España se refiere, he logrado investigar “sobre el terreno” la nada despreciable cifra de cuatrocientos casos. Pues bien, ha llegado el momento de empezar a dar a conocer esta prueba irrefutable de la realidad ovni como manifestación extraterrestre.

Y hago saber al amigo lector que, aunque muchos de estos “encuentros” se presentan rotundos y definitivos, lo que podamos ofrecer no es otra cosa que “la punta del iceberg” de una realidad física, honda, invisible a veces y arcana siempre, que flota sobre esta Humanidad desde la noche de los tiempos.

Digitalizado por Biblioteca Enigmas.


Sumario ∴ / Δ / Φ

  • Capítulo 1
    • Donde se cuenta cómo Juan González Santos no se arruga así como así.
    • Hace años que deseaba escribir este libro.
    • No nos engañemos: esto es solo «la punta del iceberg».
    • Quizás, sin saberlo, estamos escribiendo para los hombres del siglo XXI o XXII.
    • Una primera y segunda “yampás” o de cómo aparecieron “pelotes” luminosos ante los ojos del testigo.
    • Chispa más o menos, a 20 metros del OVNI.
    • Soy curioso, pero no tonto.
    • Donde se deduce que los extraterrestres no son muy amantes del tabaco.
    • Pensé que se trataba de americanos.
    • Misteriosa doble «zeta» en el fuselaje
    • De cuando nos empeñamos en buscar las huellas del OVNI.
    • La importancia de una rama desgajada
    • De cómo es posible emocionarse ante unas hojas
  • Capítulo 2
    • Aterrizaje ovni en Ávila o un secreto bien guardado
    • Verano de 1938 y unos destellos que tiran de espalda
    • De cómo Mariano Melgar fue saludado por un ser espacial
    • Unos “pilotos” de Franco un tanto extravagantes
    • Ni los más corrosivos podrían convencerme de que «aquello» era un Polikarpov
    • Ahora resulta que los “pilotos” republicanos llevaban antenas en la cabeza y botas de buzo
    • Donde yo sospecho que aquí hay gato encerrado.
  • Capítulo 3
    • Aznalcázar: de cómo el señor Mora falleció en la creencia de haber recibido un anticipo del más allá.
    • Pero ¿quién habló en 1935 de platillos volantes?
    • Informes de Ignacio Mora al amor de la copa.
    • Mi padre secreteaba con mi madre.
    • Un OVNI en la tertulia.
    • De cómo los seres volaban en torno a un “trompo de metal”.
    • Menos mal que el maestro del pueblo era tío de Osuna.
    • Cussac 1967: ¡también es casualidad!
    • Y yo me pregunto: ¿bajaron los hombrecillos voladores en Aznalcázar por culpa de la langosta?
  • Capítulo 4
    • ¿Por qué el infierno tiene que oler a azufre y no a paella valenciana?
    • Justo será que contemos lo que aconteció antes de nuestra visita a Garganta la Olla.
    • ¿Conoce usted a un pastor que vio a un hombre con patas de cabra?
    • En Yuste, el otoño trabaja como pintor.
    • Donde se da cumplida cuenta de las patadas que tuvimos que dar para encontrar a don Felipe.
    • De cómo un jubilado de Cuacos me aclaró, al fin, el secreto de los “ornis”.
  • Capítulo 5
    • Garganta la Olla es casi un milagro
    • De cómo estuve en un tris de abandonar
    • ¡Que dice el joven si sabéis algo de un OVNI!
    • Donde estuvimos a punto de ser confundidos con gente del gobierno
    • Otro gallo nos hubiera cantado de haber mentado antes al diablo
    • El Pancho -que Dios tenga en su gloria- vio una «monja>> con patas de cabra
    • De cómo el hijo del Pancho negó que su señor padre se hubiera vuelto un beato
    • Sepa usted que al Rojillo le pasó algo parecido
    • De cuando conocimos a Gala, a doña Clotilde y a Esperanza, la enterradora tuerta
    • Nuestra morrocotuda “expedición” al cementerio de Garganta y de cómo, al fin, dimos con el Pancho
  • Capítulo 6
    • También en Estados Unidos tienen “mujeres” monstruosas
    • Pero ¿es que Luzbel tiene cuernos y rabo?
    • Pobre del Pancho si lo agarra la Santa (?) Inquisición
    • Donde se narran los graves inconvenientes de que a uno se le meta un moscardón por la oreja
    • Torturas mil en nombre de Cristo
    • De cómo mirar el ojo izquierdo puede descubrirse a brujas y hechiceros
    • El colmo: condenado por apostatar de Satanás
    • Donde se cuenta la historia del «ángel» Zequiel o ríase usted de los futurólogos de hoy día
  • Capítulo 7
    • Un olvido que me permitió volver a Garganta la Olla
    • No se fíe usted de los pinchazos: pueden estar “programados”
    • Yo me quedo en la Venta del Loro, ¿y usted?
    • Nunca fue tan oportuno mi amigo Pepe, el de muebles México
    • El “pobre Manuel” no miente nunca, señor
    • Otra vez la sombra de la guerra civil o a la fuerza ahorcan
    • Nos quedamos cagaditos de miedo
    • Donde se repite la visión de Ezequiel (el de la Biblia)
    • A mí me recordó un antiguo pan de maíz
    • Salieron dos “escayolados”
    • Yo no sabía que los extraterrestres también tienen problemas de obesidad
    • A ver si van a resultar simples turistas cósmicos
    • Viaje al corazón de la sierra de Retín: allí me gustaría ver a los hipercríticos y demás “fauna” recalcitrante
    • Lamento al pie de un acebuche
  • Capítulo 8
    • De cómo superar el desconcertante caso de la guardia civil
    • Quiero su palabra de honor de que no revele mi identidad
    • Ya no se puede ni pelar la pava
    • Donde se cuenta cómo el OVNI se dejó perseguir por el motorista
    • No se fíe usted de los camiones de mudanzas.
    • Si cree que está soñando, toque el tubo de escape
    • ¡A por el OVNI y que sea lo que Dios quiera!
    • El OVNI -¡toma castaña!- se convirtió en dos automóviles
    • Por favor, ¿la carretera nacional IV?
    • Donde se describe a los misteriosos ocupantes
    • Tuve una sensación: que me estaban esperando
    • ¿Quién es el guapo que me saca de estas dudas?
    • De cómo vuelvo la vista atrás y me río de la ciencia del siglo XII (y, de paso, de la del xx)
  • Capítulo 9
    • El «cebo» del Pusilibro
    • De cómo un día colgué las investigaciones en La Perra Mora
    • Buscando a una “nodriza” encontré a un «mecánico» cósmico
    • Huesca: el hombre de la llave
    • Donde se cuenta cómo los extraterrestres no tutean
    • Una cínica sonrisa y un «No tengan miedo»
    • Pero ¿es que hay catalanes sin acento? Y al fondo, una «feria»
    • Otra vez los ojos rasgados
    • Ese “tío” no era de aquí
    • ¿Conoce usted al doctor «Flor»?
    • Una cita personal con la noche
  • Capítulo 10
    • De momento, vamos a dar la primicia
    • Donde se cuenta cómo el doctor Rivera pilló in fraganti a un “humanoide”
    • Por primera vez, que yo sepa, un ginecólogo persigue a un extraterrestre saltarín
    • No hay mal que por bien no venga
    • De cómo el médico tropezó con un OVNI aterrizado y de cómo lo fotografió en color
    • Otro documento gráfico que “desaparece” y donde empeño mi palabra para recuperarlo
    • Como no me gustan los “faroles”, ahí va la “Operación Tartaja”
    • El emperador será decapitado al amanecer
    • Isidoro es mucho Isidoro
    • Segundo y definitivo asalto a las ruinas de Baelo Claudia
    • Pero las aventuras continúan
  • Índice onomástico
  • Autor
  • Notas

= Acerca del autor =

De día soy Maestro en Redes y Telecomunicaciones, Ingeniero en Sistemas Computacionales y Desarrollador Frontend e Investigador de Fenómenos Forteanos por la noche. 🧑🏻‍💻👾👽🛸
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